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Debate en torno a las destrucciones en Creta del Minoico Reciente IB

Muchas publicaciones suelen fijar la fecha de 1450 a. C. como la de una serie de destrucciones que afectaron a los palacios de la civilización minoica pero como la cronología absoluta varía según diferentes autores (1470 -1425 a. C.) es mejor referirse a la cronología relativa, en la que parece haber acuerdo entre los académicos: ocurrió en el Minoico Reciente (MR) IB.

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Contactos de micénicos y minoicos con Egipto

Al contrastar los artículos de la civilización micénica de la wikipedia en distintos idiomas me llamó la atención una imagen que había en la wikipedia en ruso. Se trata de una representación de la tumba de un noble egipcio en la que un hombre identificado en el pie de imagen como micénico realizaba ofrendas.

Hasta ese momento no había visto en ningún otro lado esa imagen, así que quise saber más e indagué por la red el origen de la misma. Encontré una imagen similar en la publicación The tombs of Menkheperrasonb, Amenmose and another, de N. de Garis Davies (1933), donde se describía a este y otro personaje como tributarios sirios.

Así que su inclusión en ese artículo de wikipedia era un error o una interpretación personal de algún autor que no he sido capaz de encontrar pero, error o no, me ha servido como punto de partida para recopilar datos sobre lo que se conoce de las relaciones de minoicos y micénicos en Egipto, un tema del que no existen demasiadas certezas pero en todo caso muy interesante.

Un inciso: como habitual lector y editor de wikipedia sé que en temas históricos en ocasiones la información que allí se ofrece no es fiable pero a nivel orientativo a menudo es muy útil. Quizá la wikipedia en español en lo que respecta a la civilización egipcia tiene bastantes lagunas, pero para quien desee introducirse en este tema recomiendo la wikipedia en italiano, que tiene buenos artículos, por ejemplo este.

Influencias egipcias en la religión minoica

En el ámbito de la religión minoica se han encontrado múltiples símbolos que pudieron haber tenido su origen en Egipto: la doble hacha, el nudo sagrado, el sistro, los cuernos de consagración, el halcón o los escarabeos. Y la percepción del más allá que se hallaba en los santuarios minoicos puede haber sido también traída de Egipto. No obstante la presencia de símbolos comunes también ha sido interpretada por autoras como Nanno Marinatos como una koiné, es decir, una serie de elementos comunes de culturas del Mediterráneo oriental como Egipto, Siria, Chipre, los hititas, Mesopotamia y los pueblos egeos.

Un objeto destacado que puede servir de ejemplo, el sarcófago de Hagia Triada, tiene una iconografía muy singular seguramente con gran influencia egipcia: el modo de representar las figuras con partes de perfil y partes frontales a la manera egipcia, los barcos en procesión, el sacrificio del toro y hasta una posible momia.

Representación del sarcófago de Hagia Triada

Entre los espacios minoicos se distinguen las habitaciones cuadradas o rectangulares con pilares que carecían de ventanas y a menudo eran subterráneas, conocidas como criptas de pilares. Aunque se discute su función, cabe relacionarlos con estancias egipcias en las que se adoraba a pilares.

Otra posible influencia es la de la diosa egipcia Taueret, que parece estar en el origen de las procesiones de los llamados «genios minoicos» (véase esta entrada relacionada con el tema).

También se han asociado las diosas de brazos levantados minoicas con algunas representaciones egipcias en las que también aparecen figuras con gestos de manos levantadas. Incluso se ha sugerido procedencia egipcia para los llamados vasos de serpientes (que no debían ser recipientes para alojar serpientes sino que debían tener otro uso, quizá para realizar ofrendas a una diosa).

Estatuillas minoicas de diosas de brazos levantados expuestas en el Museo Arqueológico de Heraclión. En la fila inferior también se puede apreciar un «vaso de serpientes» (tercero desde la derecha).

Por cierto que aunque a menudo se ha señalado que el área de origen de los minoicos parece ser Anatolia, persiste cierta incertidumbre sobre esta cuestión y una teoría sugiere que fueron colonos egipcios quienes se asentaron en Creta en algún momento del tercer milenio a. C. y desarrollaron la civilización minoica. Hay que señalar, no obstante, que se han publicado últimamente algunos estudios genéticos que apuntan más bien hacia Anatolia.

Keftiu, tanayu y los «habitantes de las islas del gran verde»

Keftiu es un término que designa un grupo étnico y aparece en inscripciones egipcias a partir de la época del Imperio Nuevo. Por diversos argumentos la mayoría de los investigadores los identifican con minoicos, si bien hay autores que piensan que puede que fueran chipriotas o cilicios.

En el templo de Amenofis III, hacia 1350 a. C., hay una lista en la que junto a los términos keftiu y tanayu aparecen topónimos que, según los estudiosos del tema, corresponden a Amniso, Cidonia, Micenas, Cnoso, Nauplia, Licto y Citera. Otros dos topónimos podrían identificarse, con menor seguridad, con Festo y Mesenia; sobre otro topónimo se han propuesto identificaciones con Tebas, Tegea o Dicte (el monte cretense) y, sobre otro, Élide o Elea. Todos estos lugares se hallan en la isla de Creta o en el área continental griega, por lo que se trata de uno de los indicios más claros por los que se ha asociado a los keftiu con los cretenses y a los tanayu con los micénicos.

Por otra parte, también hay textos que mencionan a los habitantes de las «islas del gran verde» o «islas en medio del mar». Como no podía ser de otra forma, hay controversia sobre la identidad de los habitantes de estas islas. Puede ser que fueran islas dependientes de los keftiu, o micénicos o gentes de las islas del delta del Nilo.

Relaciones comerciales entre los egipcios y los pueblos del Egeo

Los minoicos exportaron textiles y cerámica de Creta a Egipto y quizá importaron oro, otros metales, marfil de hipopótamo y piedras semipreciosas. Digo quizá porque lo del oro y los otros metales no está tan claro. Es muy posible que Chipre sirviera a menudo de intermediaria en estos intercambios. En el ámbito artístico, en un momento dado se empezó a utilizar en Creta el color conocido como azul egipcio mientras en Egipto aparecieron pinturas de escenas de taurocatapsia que debieron proceder de Creta. Parece que las relaciones entre estas civilizaciones fueron más estrechas especialmente a principios del siglo XV a. C.

En lo que respecta a los micénicos, los contactos más intensos con los egipcios se dieron aparententemente a fines del siglo XV y durante el XIV a. C. con Amenofis II, Amenofis III y Ajenatón. En particular, la cerámica de Tell el-Amarna de la época de Ajenatón indica importaciones micénicas de considerables dimensiones. Por otra parte, se han encontrado en yacimientos micénicos objetos relacionados con Amenofis III y con su esposa, Tiyi. Esto, unido a la lista de lugares del Egeo que está grabada en el templo que sirvió de tumba al faraón ha sugerido que este pudo realizar un viaje con fines diplomáticos por el Egeo.

Los micénicos como posibles mercenarios

En la iconografía se han tratado de distinguir rasgos que sirvan para reconocer a un minoico o a un micénico: el peinado, la indumentaria o los regalos que traía. En cuanto a la vestimenta se ha señalado que los personajes egeos representados llevaban faldas más cortas y que sorprendentemente luego se rectificaron en algunas pinturas por faldas más largas, quizá reflejando un cambio de costumbres en la vestimenta. Pero algunos han creído que estos cambios se deben a que los minoicos fueron reemplazados por micénicos. No es fácil identificar el momento en el que los micénicos sustituyeron a los minoicos en estas relaciones que, por otra parte, también podrían haberse dado de manera simultánea. En este sentido, se ha sugerido que los cascos de una escena de lucha representada en un papiro fragmentario de Tell el-Amarna pueden ser similares a los famosos cascos de colmillos de jabalí micénicos, lo que podría suponer que los micénicos habrían luchado como mercenarios junto a las fuerzas egipcias en determinadas fases históricas. El papiro mencionado es del periodo amarniense final (siglo XIV a. C.)

Sorprendentemente algunos creen que incluso pudieron servir de mercenarios en una época tan temprana como el periodo de dominio de los hicsos (siglos XVIII-XVI a.C.) Una consecuencia de esta labor es que habrían traído riquezas de Egipto como muchas de las halladas en las tumbas de los famosos círculos A y B de Micenas. No obstante muchos de esos objetos tienen influencia o procedencia cretense, y no tanto egipcia, por lo que el escenario de mercenarios micénicos en Egipto en una época tan temprana no deja de ser una conjetura que no cuenta con demasiados indicios materiales. Mucho más probable es que su labor como mercenarios fuera más tardía, en torno al siglo XIV a. C.

Recipiente de cristal de roca en forma de pato hallado en el Círculo de tumbas B de Micenas. Aunque se han advertido en él influencias egipcias se cree que es más probable que fuera fabricado por un artista cretense.

Representaciones de portadores de tributos

El caso es que los keftiu aparecen representados en varias tumbas de nobles de la XVIII dinastía, principalmente en época de Tutmosis III (siglo XV a. C.), en escenas de suelen describirse como extranjeros portadores de tributos, si bien podría ser más exacto calificar a los objetos que portan como presentes o regalos. En todo caso es una cuestión interesante que en estas pinturas aparezcan gentes de naciones sometidas a los egipcios como los nubios o los sirio palestinos, pero también algunos de naciones independientes como los hititas o de Mitanni.

Por lo que parece, algunas de las pinturas se han conservado en muy mal estado y algunos detalles se conocen solo a través de dibujos de artistas de principios del siglo XX que están en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

En todo caso es todo bastante lioso, ya que en algunas tumbas el término Keftiu es asimilado a figuras del Egeo (piel rojiza similar a la de los egipcios, pelo rizado, rostro imberbe y taparrabos) y en otras a figuras sirias (piel amarilla, barba, faldas más largas, túnicas) aunque al menos en algunos casos portan objetos que podrían ser del Egeo. Incluso en algunas tumbas aparecen figuras con rasgos personales híbridos, del Egeo y sirias ).

Las tumbas en las que se han identificado figuras del Egeo son las de Puyemre, Menjeperraseneb, Rejmira, Senenmut, Intef y Useramun.

En la tumba de Rejmira quizá esté la más significativa. Se trata de una procesión de oferentes organizada en varias filas, y la inscripción junto a una de ellas dice que provienen de Keftiu y de las islas en medio del mar.

Acuarela de George Alexander Hoskins que representa las procesiones de la tumba de Rejmira: la fila de oferentes de arriba corresponde a gente del misterioso reino de Punt. la fila central a oferentes keftiu y la inferior a nubios.
Tumba de Rejmira: La procesión de oferentes llega ante los egipcios y deposita sus presentes.
Facsímil con dos portadores de tributos o regalos Keftiu, de la tumba de Rejmira (TT100), que llevan un lingote de cobre, un ritón cónico, un vaso de oro y una daga con un forro de cuero.
Facsímil con portadores de tributos de la tumba de Menjeperraseneb (TT86). La persona de la izquierda es identificada como un asiático y el de la derecha como un Keftiu
Facsímil de la capilla de Senenmut (TT71) con tres portadores de tributos o regalos que algunos autores identifican como minoicos por los objetos que portan.
Facsímil de la tumba de Puyemre (TT39), en la que el segundo desde la derecha se identifica como Keftiu.

Los frescos de Tell el-Daba

Entre los testimonios artísticos que conectan a los egipcios con los minoicos son llamativos los frescos hallados en un recinto palacial de la antigua Avaris, ciudad que fue capital egipcia durante el dominio de los hicsos. Los fragmentos murales representan espectáculos de taurocatapsia y también llama la atención la presencia de medias rosetas y de un laberinto. Parece que los historiadores se inclinan por creer que las pinturas fueron ejecutadas directamente por manos cretenses, no solo por su iconografía, sino también por su técnica y por los colores utilizados, en el siglo XV a. C., puede ser que en época de Tutmosis III o de Amenofis II.

Una de las pinturas murales de Avaris, reconstruida.

Pinturas de Malkata

Hay otras pinturas que también se han relacionado con el arte del Egeo, que fueron encontradas en Malkata y pertenecen a un palacio de la época de Amenofis III (siglo XIV a. C.) Entre los motivos iconográficos figuran rosetas, espirales, motivos vegetales y animales. Algunos de estos motivos son habituales en el arte egipcio pero otros no tanto.

Por la técnica, se cree que estas pinturas, a diferencia de las de Tell el Daba, no fueron pintadas por minoicos sino por artistas egipcios que pudieron inspirarse en las anteriores.

Y Homero ¿qué sabía sobre Egipto?

En la Odisea, Homero cita Egipto como el lugar de procedencia de objetos regalados a Menelao y Helena entre los que se encontraban trípodes, bañeras de plata, una rueca de oro con hilo violáceo y una especie de droga que proporcionaba el olvido de los males. Asimismo se cita el nombre egipcio de Ton, la isla de Faro, que tenía un buen puerto, y un dios marino egipcio llamado Proteo que podía transformarse en cualquier animal. También se cita Egipto en los relatos engañosos que Odiseo contaba en los que se hacía pasar por un cretense que estaba al mando de un grupo que ejercía acciones de pillaje y habían acabado siendo derrotados por los egipcios. Aunque esos relatos de Odiseo se han comparado con las expediciones contra Egipto de los llamados «Pueblos del mar», en principio no parece que de todos esos datos puedan extraerse correlaciones históricas claras.

Más interesante desde el punto de vista histórico son las menciones de Tebas egipcia en el canto IX de la Ilíada, señalando que era una ciudad de cien puertas por donde pasaban 200 hombres con carros y caballos por cada una de ellas y que en sus casas era donde más riquezas había atesoradas. Este dato de los tesoros de Tebas egipcia se repite en el canto IV de la Odisea. El problema es ¿de qué epoca podría proceder esa información? Es tentador pensar que procedía directamente de la Edad del Bronce pero es más probable que ese dato fuera introducido en el siglo VII a. C., cuando se produjo la conquista de Tebas por el asirio Asurbanipal.

Mapa del antiguo Egipto en la época del Imperio Nuevo.

Bibliografía

*María Bonilla San Teodoro (2015): Hacia la comprensión de las pinturas murales minoicas de Avaris/Tell El-dab‘a

*Jesús Ángel Espinós (2018): Homero y Egipto: una propuesta didáctica

*Paul Faure (1968): Toponymes Créto-mycéniens dans une liste d’Aménophis III

*Eugenio R. Luján Martínez: Los viajes en el mundo micénico

*Uroš Matić (2012): Out of the Word and Out of the Picture? Keftiu and Materializations of ‘Minoans’

*Antonia Cristina Nikolaou (2019): Αιγυπτιακές Επιδράσεις στη Μινωική Θρησκεία

*Covadonga Sevilla Cueva (1991): Las relaciones egeo-egipcias durante
el Bronce Medio y el Bronce Tardío (c. 2000-1190 a. C.)

*Irene Sustacha (2021): En la otra orilla del vinoso ponto. Mercenarios micénicos en Egipto y Anatolia

*Inmaculada Vivas Sainz (2015): La Iconografía de las “Escenas de Tributo” de Inicios del Reino Nuevo: Simbolismo e Historicidad. En Orientalistica en tiempos de crisis: actas del VI Congreso Nacional del Centro de Estudios del Próximo Oriente (pp. 353-63).

*Inmaculada Vivas Sainz (2013): Las pinturas egipcias de Malkata: ¿arte egipcio con sabor minoico? Una nueva perspectiva sobre las pinturas del palacio de Amenofis III y las influencias del Egeo

Todas las imágenes han sido traídas desde wikimedia commons.

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Arqueología Catálogo de las naves Micénicos

El palacio micénico de Laconia

En 2008, hace ya unos añitos, saltó la noticia del hallazgo en la colina de Ayios Vasilios -el nombre se debe a una capilla bizantina próxima-, a 12 km al sur de Esparta, de documentos de lineal B, lo que indicaba la presencia de un centro administrativo que sería el palacio micénico del reino de Laconia.

El caso es que los medios periodísticos generalistas, que difundieron en un par de ocasiones noticias de este nuevo centro palacial (la última en 2015), apenas han informado sobre el yacimiento en los últimos años. Contrasta, y mucho, con otros descubrimientos arqueológicos recientes de Grecia, como la tumba de Anfipolis en la colina Kasta de la que iban apareciendo nuevas informaciones casi día a día, o de la tumba del guerrero del grifo en Pilo, que también ha gozado de gran relevancia en los medios. Por tanto, los aficionados nos preguntamos ¿por qué últimamente apenas se conocen detalles sobre Ayios Vasilios? ¿Tal vez los excavadores se lo estén tomando con mucha calma, o los hallazgos sean poco mediáticos?

Pero rebuscando sobre el yacimiento en la red y en algunas publicaciones sí se pueden encontrar novedades, que son las que trato de recopilar en esta entrada, aunque anticipo que puede que algún dato no sea del todo correcto, ya que dada la lamentable escasez de fuentes al respecto en español tengo que navegar en fuentes de otros idiomas que conozco poco o nada, y también a que, por lo reciente que es la investigación y a que está en curso, puede haber revisiones y novedades sobre los resultados.

Tablillas en lineal B

Hay acuerdo general en que se trata de un centro palacial debido al hallazgo de tablillas en lineal B en un número considerable. Hay fuentes que mencionaban unas 40 pero en otro lugar he leído que ya son 119, además de 13 sellos, así que esto ya supone un progreso. Al parecer no se ha publicado de manera completa su contenido pero sí se ha mencionado que en ellos se leen anotaciones de textiles, empuñaduras de dagas y sustancias aromáticas. También el título de wanax, es decir, el rey, y un ideograma de un jarrón tipo trípode.

Por otra parte, en los archivos de lineal B de otro centro palacial, el de Tebas, se atestigua el antropónimo ra-ke-da-mi-ni-jo, interpretado como «el lacedemonio», que se relaciona con este reino.

Ubicación de los palacios micénicos. fuente: Wikimedia Commons

Arquitectura y hallazgos

Hay varias estructuras arquitectónicas destacables: lo que más se ha excavado, al parecer, es el llamado edificio alfa, con al menos 8 habitaciones donde se han encontrado espadas de bronce, figurillas de animales, huesos de animales y vasos de bronce. Son especialmente singulares una figurilla de un hombre sosteniendo un becerro, un ritón con cabeza de toro, un escarabeo egipcio, un anillo de sello y un fragmento de figurilla de marfil. En otra área situada a unos 30 metros se encuentra el denominado edificio beta mientras en la ladera sur los estudios geofísicos muestran la presencia de otro complejo de edificios denominado delta-épsilon. Algunas excavaciones de prueba han hallado muros pertenecientes a estos edificios.

Pinturas murales

También se han recuperado fragmentos a lo largo de todo lo que se ha excavado hasta ahora que indican que las paredes estaban decoradas con pinturas murales en las que se emplearon técnicas comunes a las de otros palacios micénicos. Entre los temas, se ha mencionado animales, escenas de batalla, escenas narrativas…pero la verdad es que las escasas imágenes de las mismas que he visto (véase el informe 2010-2014 en la sección de fuentes, al final de esta entrada) son fragmentos muy pequeños.

Necrópolis norte

Entre 2010 y 2016 se han realizado excavaciones en una necrópolis situada en el sector norte del yacimiento que han dado como resultado el hallazgo de 21 tumbas y dos enterramientos adicionales, aunque probablemente algunas desaparecieron durante la ocupación del lugar en el periodo bizantino. La mayoría son cistas, pero hay también simples fosas y una tumba bastante más grande de lo normal. Creo que esta (la número 21) se caracteriza como tumba de cámara, pero no estoy seguro. Se enterraron tanto adultos como niños. Su ajuar funerario es escaso y su periodo de uso estuvo comprendido entre la parte final del Heládico Medio III y finales del Heládico Reciente II o principios del Heládico Reciente IIIA. Por cierto, que en la publicación de 2021 que trataba sobre este tema se dice expresamente que la excavación del conjunto palaciego aún tiene un largo camino por recorrer. He visto que hay alguna otra tumba de cámara fuera de la necrópolis antes descrita, en la ladera suroeste de la colina.

Fechas de las destrucciones

Sobre las destrucciones: se menciona que hubo una primera destrucción entre fines del siglo XV o principios del XIV (HR IIB- HR IIIA1, en términos relativos). Luego hubo una reedificación y junto a un patio central, en la denominada estoa occidental, es donde se han encontrado el archivo con las tablillas. Finalmente la destrucción en Ayios Vasilios se produjo a finales del siglo XIV a. C. o principios del XIII. (HR III A, en términos relativos)

Este último detalle es muy llamativo y contrasta con las destrucciones masivas que se produjeron en otros centros micénicos (Micenas, Pilo) en torno a 1200 a. C. Es decir, la destrucción del palacio de Laconia no guarda relación directa con estas. Sin embargo, podría estar próxima cronológicamente a la primera destrucción del palacio de Tebas. El palacio de Tebas no obstante, sí fue reconstruido, lo que no parece que ocurriera en Ayios Vasilios después de esta fecha, al menos no en la parte excavada que haya llegado a mis oidos o a mis ojos.

Importancia del entorno: el valle del río Eurotas

En la región de Laconia y especialmente en el valle del río Eurotas, hay otros yacimientos arqueológicos micénicos muy relevantes: el Meneleo, con un edificio con características similares al de un megaron micénico, tal vez sede de gobernantes locales pero incluso algunos pensaban que podría ser también un palacio real (pero no se han hallado documentos de lineal B); la tumba abovedada de Vafio donde se encontraron los famosos vasos de oro además de otros vasos, básculas, herramientas, armas y joyas (y eso que presentaba indicios de que al menos parte había sido saqueada), otra tumba abovedada más pequeña en Polydendro; hallazgos en destacadas tumbas de cámara de Pelana, un espacio de culto en Amiclas y una acrópolis fortificada en Ayios Stefanos, al sur, ya cerca del mar, donde luego se encontraba la ciudad de Helo, y que ha dado restos procedentes del mundo minoico.

Parece ser que algunos creen que tanto el Meneleo como otro centro micénico en Paleopyrgi (cerca de Vafio) y el de Ayios Vasilios serían residencias de élites locales pero que en un momento dado Ayios Vasilios evolucionó hacia un palacio real. En todo caso, no parece haber conclusiones definitivas sobre este tema.

El valle del río Eurotas

¿Es la Faris homérica?

Y los que poseían la cóncava Lacedemonia, llena de golfos,

Faris, Esparta y Mese, de numerosas palomas,

los que moraban en Brisías y la amena Augías;

y los que poseían Amiclas y Helos, marítima ciudadela,

y los que vivían en Laa y administraban los contornos de Étilo…

Ilíada II, 581

Añado el detalle a tener en cuenta que ya comenté en el análisis del catálogo de las naves: Homero nombra a Faris en primer lugar entre las ciudades de Laconia, antes que Esparta. Pero Faris no tuvo ninguna relevancia en la época histórica griega y, de hecho, nadie parece tener claro dónde estaba esta ciudad. Dado que el catálogo de las naves conserva, al menos en parte, raíces micénicas, no es descabellado pensar que lo que había en Ayios Vasilios bien podría ser esa Faris.

Una excavación diferente

Por lo visto, las excavaciones van lentas -o mejor dicho, no tan rápidas como a los aficionados nos gustaría- por diferentes motivos, pero no parece que sea por problemas de financiación, ya que esta ha estado sustentada, al menos durante unos años por instituciones griegas y extranjeras (una estadounidense y una universidad holandesa, al menos). También se ha creado la «Asociación de amigos del palacio micénico de Ayios Vasilios». Hace unos años al menos parte del terreno era propiedad privada en la que había un olivar. Ignoro si estas circunstancias han cambiado recientemente. Parece también que es una excavación diferente a muchas otras, sobre todo en relación a otros yacimientos micénicos: este ha estado protegido de la pala de otros excavadores que no fueron tan cuidadosos con los métodos, aunque habría que matizar que buena parte de la metodología actual no se conocía en sus épocas. Me refiero al siglo XIX y a principios y mediados del XX, que fue cuando se excavaron los de Micenas, Tirinto, Orcómeno, Pilo, Cnoso y Tebas.

El estudio multidisciplinar de Ayios Vasilios es muy exhaustivo, se priorizan los trabajos de protección de lo ya excavado y se analizan pormenorizadamente todos los restos históricos -con especial énfasis sobre todo en lo que respecta a la cerámica. Además de los estudios geofísicos para identificar áreas de interés arqueológico (al menos se realizó uno que fue publicado en 2012) y de estudios arqueobotánicos, en el yacimiento se ha realizado un estudio de magnetometría para estudiar la distribución espacial del yacimiento arqueológico, que se ha publicado en 2022.

También hay que reconocer que a menudo los aficionados no somos conscientes de las particularidades que tiene cada excavación y como hemos visto que otras se han realizado en plazos relativamente cortos de tiempo, pensamos que así debe ser en todos los casos. Nuestro desmedido entusiasmo ante el anuncio de excavaciones que pueden dar como resultados grandes descubrimientos arqueológicos produce que seamos impacientes y queramos que todo vaya muy deprisa y se informe al público en general de cualquier mínimo avance.

Por cierto, no me queda claro el tema de cómo se dirige la excavación del yacimiento. En teoría la jefa suprema es Adamantia Vasilogambrou, pero en los últimos años prevalecen publicaciones de estudios en los que la arqueóloga principal parece ser Sofia Voutsaki. Por otra parte, como suele ser habitual en otros hallazgos arqueológicos, Vasilis Petrakos, que es el secretario general de la Sociedad Arqueológica de Atenas, aparece de vez en cuando en los medios para anunciar novedades.

Fuentes

* Informe 2010-2014

* Estudio geofísico (2012)

*Artículo sobre restos micénicos en el valle del Eurotas.

* Información del Ministerio de Cultura de Grecia

* Excavación de la necrópolis norte (2021)

* Estudio de magnetometría (2022)

* Programa de la conferencia del 1 de marzo de 2022

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Arqueología Mitología griega Mitología romana

La rama dorada y el ritual del bosque de Nemi

La rama dorada es un objeto citado en la Eneida de Virgilio que habría pasado bastante desapercibido de no ser porque así títuló el mitógrafo James George Frazer su monumental obra, que trata sobre la magia y la religión de los pueblos antiguos o primitivos, en la que estudia las motivaciones que, según él, había detrás de esa ramita.

Para bajar al Inframundo y circular por él de forma segura, la Síbila de Cumas dice a Eneas que tiene que coger una rama dorada que crecía en un determinado árbol.

Frazer -al igual que Servio, un gramático del siglo IV, en su comentario a la Eneida VI,136- asocia la rama dorada de la Eneida a un extraño ritual que se practicaba en el bosque de Nemi, descrito por otros autores como Ovidio, Suetonio o Estrabón, pero que Virgilio no cita expresamente en ninguna parte de su obra.

Por cierto, hace unos años apareció una sorprendente noticia sobre el supuesto descubrimiento del recinto que protegía el árbol de donde surgía esa rama.

La rama dorada, en una pintura de William Turner.

El ritual del bosque de Nemi

Del testimonio de algunos autores antiguos se pueden entresacar los detalles del extraño ritual que se desarrollaba en el bosque de Nemi, de un lugar llamado Aricia, cerca de Roma. Allí se rendía culto a la conocida diosa Diana y a otras divinidades no tan conocidas: Egeria, una ninfa, y Virbio, del que se creía que debía identificarse con el griego Hipólito, que después de haber sido despedazado por sus caballos, fue resucitado por Esculapio por voluntad de Diana y trasladado al lago que se encuentra en ese bosque. Otra tradición decía que Orestes había llevado a Aricia la estatua de Diana (Artemisa en la mitología griega) procedente del templo que la diosa tenía en Táuride, cerca del mar Negro.

El caso es que en este lugar, una persona, que en realidad era un esclavo fugitivo, ostentaba el título de rey y sacerdote a la vez, es decir, era un rey sagrado. Se le conocía como el rex nemorensis. Había alcanzado ese puesto tras matar al que anteriormente le había precedido en esa función y tenía que estar siempre alerta, armado, preparado para defender su vida.

Son los brazos fornidos y los ágiles pies los que detentan el poder real en este bosque, y cada uno de ellos termina por perecer un día del mismo modo del que él dio ejemplo.

Ovidio, Fastos, libro III

El libro de Frazer

Conseguí hace unos meses la edición en español publicada en 1944 de La rama dorada de Frazer cuya edición original es de 1922. Confieso que no lo he leído completo. Se trata de un libro de más de 800 páginas, con letra muy pequeña -y por tanto cansada de leer, sobre todo para los que tenemos una cierta edad- y bastante denso en el sentido de que necesita una gran dosis de concentración. Abundan los ejemplos de costumbres y ritos religiosos de pueblos y tribus recónditas de todo el mundo. La mayoría de ellos me los he saltado pero hay que reconocer que la capacidad para integrar toda esa información es extraordinaria, y más en una época sin internet.

Su teoría

Frazer defiende que Virbio debía ser un espíritu arbóreo, en concreto, del roble, y que el rey sagrado personificaba ese espíritu del roble en el que crecía una supuesta rama dorada. Esa rama no debía ser otra cosa que muérdago, una planta que crece en los árboles (o es parásito de ellos, más bien) y que permanece verde incluso cuando las hojas del roble se secan en invierno. Pero si era verde, ¿por qué se le llamaba la rama dorada? Supuestamente, porque ese es el color que adquiere el muérdago cuando después de arrancado, se guarda durante varios meses.

Este rey sagrado vivía en principio por espacio de un año, pero podía acortarse o alargarse porque se creía era necesario sustituirlo cuando este perdía su vigor debido a que de ese vigor dependía el bienestar de la comunidad e incluso de la naturaleza, por lo que no podían dejarlo enfermar o morir de muerte natural. Los que pretendieran matarlo debían, en primer lugar, cortar la rama dorada, porque mientras permaneciera en su lugar, no podía morir ya que allí era donde estaba depositada su alma (véase el mito de Meleagro como un paralelo de esta creencia). Una vez muerto, el alma se transmitía a su sucesor, probablemente después de ser quemado.

Sobre las fuentes

Un artículo de María José Pena y Marta Oller de 2012 explora las contaminaciones que, ya en las fuentes antiguas, se advierten en torno a este ritual y a la rama de Virgilio. Entre otras consideraciones, las autoras inciden en el hecho de que no hay fuentes sobre el tema que pertenezcan al periodo de la república romana y que los autores que empiezan a tratarlo son de la época de Augusto o posterior. Dado este estado de las fuentes y algunos detalles históricos, como que precisamente la familia materna de este emperador era de Aricia, cabe preguntarse por la posibilidad de que el de Aricia pudiera ser algún ritual antiquísimo latino que hubiera caído en desuso y luego fuera reinstaurado en época de Octavio Augusto.

El hallazgo arqueológico

En esto que en 2010 saltó la noticia de que se había descubierto el recinto que albergó el árbol que contenía la rama dorada. En el siglo XIX ya se habían realizado hallazgos en el área arqueológica cercana a Nemi donde se hallaba el santuario de Diana, pero los trabajos arqueológicos actuales se llevan a cabo desde 1989. Ahora -esto es en 2010- se ha encontrado un recinto en el que, según los arqueólogos que trabajan en el lugar, se han hallado restos de cerámica que pertenecen a los siglos XII y XIII a.C. Es posible que la mención de la rama dorada sea un recurso para dar publicidad a la excavación pero, si la datación de esa cerámica es correcta, se trataría de un dato muy significativo, dado que los restos más antiguos de la estructura del templo pertenecen al siglo III a. C. Por su ubicación y la naturaleza de la cerámica, votiva, creen que se trataba de un recinto sagrado y que podría haber albergado el árbol donde crecía la famosa rama dorada.

Restos del templo de Diana de Nemi

Bibliografía

*Ovidio: Arte de amar I,259. Fastos III,271; VI,735. Metamorfosis XV,479.

*Estrabón: Geografía V,3,12.

*Higino: Fábulas 261.

*Pausanias: Descripción de Grecia II,27,4.

*Suetonio: Vidas de los doce césares IV,35.

*Virgilio: Eneida VI,125.

*James George Frazer (1944), La rama dorada

*María José Pena y Marta Oller (2012): Hipólito y Orestes en el santuario de Diana en Nemi : contaminaciones mitográficas antiguas y modernas. Análisis crítico de las fuentes literarias

*Noticia del hallazgo arqueológico del recinto sagrado: https://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/2010/02/17/in-questo-vaso-cresceva-albero-con.html

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Guerra de Troya Mitología griega Museos Arqueológicos

Hipótesis sobre el caballo de Troya: ¿un barco fenicio?

Recientemente he visto un documental en la 2 titulado El caballo de Troya: tras el rastro de un mito que desarrolla de modo bastante amplio una hipótesis que ya conocía previamente a grandes rasgos: la de Francesco Tiboni, un arqueólogo subacuático que opina que el caballo de Troya era originalmente un barco con una cabeza de caballo en la proa.

La verdad que es yo era muy excéptico sobre esa conjetura ya que pensaba que se basaba en muy pocos indicios históricos y mucha imaginación. Ahora, después de ver el documental…. sigo pensando que es una hipótesis con bastantes debilidades, pero al menos he visto que la idea tiene más base histórica de la que pensaba.

Analizando esa base histórica, hay algunos datos dispersos que sirven como puntos de apoyo, endebles, eso sí: Euforión de Calcis, un autor del periodo helenístico -citado en De mensibus IV,88, de Juan Lido-, decía que el caballo de madera era un barco al que los griegos llamaban «Caballo». Por otra parte, en el cuarto canto de la Odisea (verso 708) a los barcos los llaman caballos del mar y Posidón, dios del mar, es también dios de los caballos y se representa a veces recorriendo los mares en un carruaje.

Pero la principal base de la hipótesis es que los barcos fenicios dominaban seguramente los mares en época de Homero y al menos algunos de ellos los conocían como «hippos» (es decir, caballos) porque llevaban cabezas de caballo en la proa o en la popa. En este sentido, las representaciones de las bandas de bronce de Balawat describen, entre otros eventos, una ofrenda de regalos de los fenicios como muestra de sometimiento al rey Salmanasar III de los asirios. Pertenecen, por tanto, al siglo IX a. C., una fecha cercana a la época de Homero. Y resulta que entre estos tributos se hallan ese tipo de barcos con forma de caballo. De manera análoga, según Francesco Tiboni, un barco con cabeza de caballo habría sido un regalo -engañoso- de los griegos a los troyanos como muestra de sometimiento, como un tributo tras la derrota.

Una de las bandas de bronce de Balawat que muestra dos barcos fenicios con cabeza de caballo. Se expone en el Museo Británico de Londres.

No obstante, y así parece sugerirlo la inscripción que acompaña este evento en el relieve, es posible que los barcos no fueran parte del tributo, sino que fuera solamente el medio de transporte del oro, plata y otros bienes que habrían sido el verdadero tributo.

Por otra parte, es cierto que Homero no describe con detalle ese caballo, lo que sugiere que su público estaba familiarizado con la leyenda, aunque también se podría pensar que el poeta recoge en este caso un dato del que carecía de detalles adicionales o que la tradición oral que recibió Homero ya habría sufrido previamente algún tipo de distorsión. Francesco Tiboni también señala que la expresión δουράτεος ἵππος, de la Odisea VIII,493, debería interpretarse más bien como «caballo de tablas», y no «caballo de madera», que es como se interpreta normalmente. Aunque esta última cuestión no creo que modifique la cuestión, ya que tanto si fuera un barco como una representación de un caballo hecho de tablas ¿de qué iban a estar hechas las tablas sino de madera?

Entre las debilidades, se encuentra que ya desde época muy antigua hay representaciones de la toma de Troya mediante un caballo (aunque todas las representaciones parecen ser distintas) y no se representa ningún barco; además, si la flota aquea tenía 1000 barcos, no se explica bien que manden a Epeo a que construya otro expresamente con el fin de hacer un regalo envenenado, y encima construirlo según la moda fenicia. Tampoco creo que fuera un medio que hiciera desconfiar menos a los troyanos y probablemente iban a tener muchas más dificultades para introducirlo en su ciudad. ¿Qué necesidad tenían de meter en su ciudad tooodo el barco con toda la carga sin investigarlo antes pormenorizadamente? En fin, la hipótesis puede tener cierta base pero, aparte de indemostrable, tiene también sus debilidades y, lejos de convertir la historia en más veraz, la complica más.

Representación del caballo de Troya en un recipiente de cerámica del siglo VII a. C. Museo Arqueológico de Miconos.
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Micénicos Mitología griega

¿Era Posidón el dios más importante del mundo micénico?

El teónimo Po-se-da-o, atestiguado en las tablillas de lineal B, es identificable, según todos los especialistas, con el dios clásico Posidón. El dios clásico, pese a ser muy importante, no superaba a Zeus como el principal dios del panteón griego.

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Edad Media

La medieval Crónica de Monemvasía

Esta vez me voy a salir de la cronología de la Antigüedad clásica para explicar con unas pocas pinceladas algunos aspectos muy interesantes de una pequeña crónica de la Edad Media que relata acontecimientos correspondientes a los siglos VI-IX.

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Arqueología Civilización minoica

El volcán de Tera: datación e hipotéticas consecuencias

Ahora que todos sabemos un poco más de volcanes, voy a aprovechar para hacer una entrada sobre la famosa erupción de la isla de Tera, actualmente Santorini, que debió ser una de las más bestias de los últimos milenios. Abarca cuestiones muy interesantes desde el punto de vista histórico y, de hecho, en los últimos años en muchos artículos se han tratado profusamente aspectos aún controvertidos como la datación de la erupción y siguen apareciendo nuevos estudios, por lo que el estado de la cuestión puede modificarse sustancialmente todavía.

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Arqueología Museos Arqueológicos

La taurocatapsia (o algo parecido) en el mundo hitita

Uno de los rasgos más característicos de la cultura minoica es la realización de espectáculos de saltos del toro, conocidos como taurocatapsia. Pero, menos conocidos, en el mundo hitita también hay restos arqueológicos que indican que en Anatolia también se practicaban espectáculos similares. En esta entrada comento brevemente las pruebas arqueológicas que sustentan esta realidad menos conocida.

Esta vasija, llamada Hüseyindede B, se conserva en el Museo Arqueológico de Çorum. Pertenece al siglo XVI a. C. De la misma época datan otros tres jarrones conocidos como İnandık, Hüseyindede A y Bitik, con representaciones que se han interpretado como rituales.

En el friso de la parte superior de ese vaso se representan trece figuras en una procesión que incluye mujeres, músicos y acróbatas que realizan ejercicios en torno a un toro. La representación no tiene la plasticidad de las escenas minoicas, con las que se aprecian algunas diferencias también en ciertos detalles. El toro parece estar parado, sostenido por uno de los participantes; además, los dos brazos y las dos piernas del indivíduo que está sobre el toro están directamente en contacto con el lomo del animal.

Vídeo del friso completo del vaso Hüseyindede B. Fuente:Wikimedia Commons, con autoría de Klaus-Peter Simon.

Por otra parte, a diferencia del mundo minoico, donde no se cuenta con textos legibles, en el mundo hitita se ha conservado una relativamente amplia cantidad de documentos que sí se han podido descifrar. Pese a que los eventos de saltos de toro no aparecen mencionados en ellos de forma totalmente clara, hay un texto hitita que menciona combates rituales y que algunos han interpretado como indicador de que entre ellos está el evento de los saltos sobre el toro. No estoy muy familiarizado con la terminología académica de identificación de los textos hititas, pero el texto en cuestión es conocido como KBo 23.55. KBo es la abreviatura de una serie de textos conocidos como Textos cuneiformes de Boğazköy (Keilschrifttexte aus Boghazköi en alemán).

Un dato adicional: a principios del siglo XX, Arthur Evans ya propuso que los espectáculos de los juegos del toro minoicos debían tener su origen en Anatolia. Pero Evans no pudo conocer la vasija Hüseyindede B, que fue hallada a finales del siglo XX. Por lo que he leído, él basó su suposición en un sello cilíndrico hallado en Capadocia cuya fecha se estimaba que estaba en torno al 2400 a. C. Por el momento no he podido encontrar una imagen del mencionado sello, pero se trata sin duda de un dato interesante que, junto con el del texto hitita antes señalado, pueden ayudar a profundizar en la cuestión.

Bibliografía

*Pedro Romero de Solís (2009): Reseña de Los juegos y los orígenes de la tauromaquia según Cristina Delgado, en Revista de Estudios Taurinos N.º 26, Sevilla, págs. 285-300.

*Rachel Johanna Webberman (2021): Performing Danger: Bulls, Swords, and the Acrobatic Body in the Ancient Near East, tesis de grado.  Raleigh, Universidad de Carolina del Norte.

*Manuel Serrano Espinosa (2002): Taurokathapsia y juegos del toro desde sus orígenes hasta la época imperial romana. Universidad complutense de Madrid.

*Billie Jean Collins (2010): Hero, Field Master, King: Animal Mastery in Hittite Texts and Iconography.

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Arqueología Micénicos

Trece lugares prósperos en el Heládico Reciente IIIC

El Heládico Reciente IIIC es un periodo comprendido aproximadamente entre los años 1200-1050 a. C. que se caracteriza, en el área del Egeo, por una disminución drástica del número de asentamientos causado por las destrucciones que tuvieron lugar en la parte final del periodo anterior y cuyas causas exactas se desconocen. En esta entrada, sin embargo, localizo algunos lugares en los que la cultura micénica subsistió e, incluso, su importancia pudo aumentar con respecto al periodo precedente. Por cierto, que sean trece tiene el único significado oculto de que se trata de mi número favorito.